El Poder de una Visión


“Estoy convencido que hay un solo camino para la transformación de cualquier empresa, este camino consiste en formar equipos, crear una cultura de alto rendimiento, construir cimientos sólidos, desarrollar capacidades, incrementar nuestros conocimientos, desarrollar eficiencias que te permitan ir ganando fortalezas y ventajas competitivas que redundaran en mejores resultados… lo malo de ese camino es que normalmente no se ve bien en el corto plazo y requiere de algo de tiempo para su maduración (normalmente entre 6 y 18 meses dependiendo de la complejidad) y sobretodo de mucha confianza de nuestros jefes… lo bueno es que si lo sigues, después, todo es incremental porque esas fortalezas siguen creciendo en el tiempo y después es más fácil seguir trabajando en crear otras fortalezas porque los resultados ya nos acompañan y generan confianza… eso que es tan simple y elemental, no mucha gente lo acepta en las empresas… y quizás aún menos en empresas donde hay tanta presión por el corto plazo que impide al equipo enfocarse en lo importante de mediano/largo plazo, porque siempre está solo luchando en el cuadrante de lo importante del corto y en todo lo que sea urgente… quizás mejora un poquito el corto pero no generas un cambio sostenible ni la transformación en el tiempo…
Por eso, para mi hay solo un camino: Implica tomar riesgos personales y requiere de mucho compromiso y tenacidad, pero después los resultados son satisfactorios y se paga con creces… especialmente por esa increíblemente deliciosa sensación de haber hecho lo correcto…”

En mi vida profesional, he sido un privilegiado, y he podido tener (hasta el momento) los 3 mejores jefes de mi carrera. Este post (q lo tenia guardado hace algún tiempo esperando su momento) es el pensamiento Revilla, uno de ellos, q durante algunos años me formó y aprendí que gestionar es más que dar resultados, es armar el mejor equipo del mercado, es permitirnos disfrutar y transitar el camino hacia la transformación, poniendo mucho foco a la ejecución alineada al poder de una visión. Ahora, con la experiencia ganada, miro hacia adelante y apuesto por seguir aprendiendo, me doy la oportunidad de equivocarme y de disfrutar el fracaso, pero al mismo tiempo poder celebrar que hay camino, que los resultados se están dando y así, empezar a sentir esa deliciosa sensación de haber hecho lo correcto.

P’s: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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